Enviamos un cordial saludo a todas las personas que nos hacen favor de seguir a través de los diferentes medios.
Pues bien, hoy quiero abordar el tema de EVOLUCIÓN, simplificando este concepto lo definimos como: el cambio que se produce de un estado a otro en un objeto o sujeto, como producto de un proceso de transformación progresiva y yo aumentaría….. positiva.
Hoy, puntualizando el termino HOY, bajo esta experiencia que estamos viviendo a nivel mundial, tenemos una gran oportunidad para producir en nosotros esos cambios a un estado de consciencia en donde vivamos a través de nuestros actos y nuestra conducta esa transformación progresiva hacia el deber ser y el deber hacer, aprovechemos esta gran oportunidad en donde nuestra condición humana se ve bastante vulnerable frente a un ente “virus” “covid-19” que quedaría muy por debajo de la importancia sobre un “virus” como el de la indiferencia, la inconsciencia, la negación, la omisión, la permisividad y el victimismo.
Hoy más que nunca es el momento de evolucionar de manera individual y colectiva hacia mejores condiciones de vida y de convivencia social.
He visto mensajes respecto al tema de si o no los padres de familia que tienen inscritos a sus hijos en escuelas particulares, deberán pagar las colegiaturas correspondientes al período llamado cuarentena, aunque puede extenderse más tiempo: el tema es profundo y solamente lo dejaré en el plano del deber ser y el deber hacer.
La condición actual no es responsabilidad ni de las escuelas, ni de los Maestros, ni de los padres de familia y mucho menos de los alumnos, más se debe tener en cuenta que la prestación del servicio educativo en estos casos se pacta por un ciclo escolar, en donde si bien, dicho servicio no puede seguirse ofreciendo bajo las mismas características, no ha quedado concluido ni suspendido por decisión de las escuelas particulares y estas se encuentran en igual condición de cumplir con compromisos como pago de salarios, prestaciones, seguros, quizá pago de renta, entre otros.
El deber ser es asumir bajo valores y principios una revisión muy honesta acerca de las condiciones económicas, realizando una lista de gastos prioritarios contra ingresos reales y en caso, sólo en caso de que real y verdaderamente se vea en la situación de imposibilidad a cumplir con su compromiso de pago de colegiaturas por los meses de abril, mayo, junio y julio, deberá indiscutiblemente acercarse a dialogar con la institución educativa a fin de llegar a un acuerdo “justo” entre partes.
La recomendación es que no se tomen decisiones unilaterales y drásticas por parte de los padres de familia, esto es una situación de consciencia y de evolución, de deber hacer, hoy por hoy, debemos ser más maduros, más conscientes y responsables sobre las decisiones que tomemos así también las instituciones educativas debiendo de conocer el contexto de sus alumnos y de sus familias deberán saber quiénes realmente se encontrarán en condiciones más adversas e inclusive necesitarán apoyo al respecto del tema de la conclusión de este ciclo escolar y el inicio del siguiente.
Siempre, siempre, siempre con disposición y actitud proactiva, juntos, podrán llegar a soluciones reales para ambas partes, no olvidando nunca que en conjunto son los directos formadores de esos niños y niñas y que su conducta será ejemplo a seguir.
Se sugiere a ambas partes:
- Revisar escenarios y tomar decisiones
- Analizar sobre la incertidumbre respecto de la temporalidad de permanencia del virus, así como cuanto tiempo llevará volver a accionar las actividades de cada uno y enseguida el ritmo de evolución hacia la normalidad
- Generar un diagnóstico a fin de diseñar las estrategias inmediatas, a corto plazo considerando este con una máxima de 5 meses, mediano plazo 12 meses y largo plazo 2 años
- Decidir en qué aspectos se deberá comenzar a gestionar la negociación, conciliación o mediación entre partes a fin de llegar a soluciones equilibradas ya que todo se convierte en una circunstancia esférica, en donde la realidad es que todos necesitamos de todos con mayor disposición, consideración, comprensión, transparencia y principalmente con mayor responsabilidad
- Actuar de manera consciente respecto a la necesidad de evolucionar con bases en valores y principios éticos, con perfiles humanitarios, solidarios, por supuesto individuales y también colectivos, hoy más que nunca debemos modificar nuestro enfoque hacia la necesidad de crear o reforzar una conducta honesta, proactiva, creativa para generar las estrategias ascendentes y descendentes en la toma de decisiones, con toda seguridad hay quienes necesitan más apoyo que tú y también quienes necesitan menos apoyo que tú.
- Procurar el equilibrio a modo de asegurar que no se desaten conductas que nos lastimen más que el mismo virus.
Es tiempo de cambiar hacia una mejor forma de hacer las cosas, de evolucionar, de vivir en un estado de consciencia.